¿Pasas página o usas marcapáginas?

Mi amiga Rebeca escribe en su diario casi todos los días desde hace años. En él pone todo lo que le pasa, tanto lo bueno como lo malo, y casi nunca lo vuelve a leer. Ella dice que hay que mirar hacia adelante y que solo escribe por si alguna vez quiere recordar algo en concreto.

El enorme cuaderno es como un gran bloque uniforme que contiene su pasado, pero tiene una parte diferenciada por un marcapáginas. Siempre ha estado en el mismo sitio, es el pasaje que habla de su relación con Edu. Fue hace muchos años y ha habido más nombres en sus páginas, pero ninguno está señalado con un marcapágnias.

—Sí, la relación fue hace años, y bueno… no acabó bien, pero con Edu viví muchos buenos y malos momentos. Él ha sido muy importante en mi vida y no me parece bien hacer como si nada de eso hubiera pasado. Pero lo tengo superado, es solo que tengo cariño a esa época, nada más.

Ella creía que si quitaba ese marcapáginas era igual que arrancar las hojas y negar que habían existido. Pero quitarlo solo significa que lo habría asimilado y dejaría que formase parte del pasado, al igual que el resto de las cosas que había escrito en su diario.

Ese marcapáginas es un signo claro de que sigue enganchada a esa época. Ella lo disfraza con bonitas palabras como “cariño” o “respeto”, pero en realidad son sus excusas para no permitirse avanzar, superar lo ocurrido y aceptar las cosas tal y como son: Edu ya no forma parte de su vida. Él se marchó por voluntad propia de esas páginas hace muchos años para seguir escribiendo su vida lejos de la de Rebeca. No tienen ningún tipo de contacto oficial, pero ella alguna vez lo ha buscado por las redes sociales.

—Solo ha sido un par de veces y para ver que todo le va bien. Yo sigo teniendo mi vida y él la suya, pero no creo que sea nada grave que me siga preocupando un poco por él. No acabamos tan mal como para odiarnos.

De esta forma tan “inocente” Rebeca no se deja tener almacenados los recuerdos. Constantemente tiene presente esa parte de su vida y ,además, la usa como referencia cada vez que empieza a salir con alguien.

Hace poco conoció a Rubén y cuando se puso a escribir cómo había sido su cita no pudo evitar mirar el marcapáginas y abrir esa parte. Lo hizo de manera inconsciente, sin pensarlo, pero lo hizo.

En lugar de dejar a Edu en su pasado y ver a Rubén en su presente, tenía un ojo puesto a cada lado. Rememoró los sentimientos que tenía hacia Edu y pensó que si se enamoraba de Rubén estos los sustituirían y olvidaría a Edu. Ella no es que tuviera cariño a esa etapa, es que no había pasado página en absoluto.

Le cuesta pasar página y le cuesta leerse a nivel emocional. Rebeca no sabe lo que siente, no sabe lo que quiere y no se para a pensarlo, sino que se dice que todo va bien y que mira hacia adelante cuando, en realidad, cada dos por tres vuelve a abrir su cuaderno por el marcapáginas.

A las pocas semanas lo dejó con Rubén porque ella misma se decía que no sentía nada por él.

Pasar página es aceptar que esas situaciones forman parte del pasado y que hay que dejarlas ahí para dejar espacio al presente. Por no hacerlo, eso está impidiendo a Rebeca vivir las relaciones al día. Es curioso porque en todos los aspectos de su vida es capaz de hacerlo. Sean buenas o malas experiencias, las vive, las escribe y entran a formar parte de su diario. Es decir, pasa página y sigue escribiendo.

Quizá es porque no piensa que pone sentimientos tan fuertes en las demás cosas de su vida.

—Es que con Edu… todo fue muy intenso, muy nuevo para mí.

Ella cree que al tener tantos sentimientos relacionados con Edu, y con el tiempo en el que eran pareja, no puede permitirse pasar página como hace con el resto de las cosas. Es como si pensara que sus sentimientos solo pueden estar relacionados con una época de su vida, cosa que no es cierto. No tenemos un número limitado de sentimientos, ni por haberlos vivido durante un tiempo significa que no puedan volver a sentirse en otro momento y con otras personas. La época en la que estuvo con Edu fue lo que fue, sintió lo que sintió y ahora es ahora, así de simple.

El día que quite el marcapáginas de su diario personal será cuando en realidad pasará página y habrá aceptado lo que ocurrió. Verá que la vida, es decir, SU VIDA sigue hacia adelante a pesar de todo y que es decisión suya qué hacer con ella independientemente de lo que le ocurrió y sintió en el pasado.

This Post Has 4 Comments

  1. vicente

    El que borra su pasado pierde una parte de su vida y es como un metro que le faltan centímetros; el pasado es una parte de nuestra vida.
    La vida está compuesta de recuerdos del pasado y de deseos para el futuro.

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Buenas Vicente, en el post no se habla de borrar el pasado. Se habla de aceptarlo, de que es algo que ocurrió y que la vida sigue. Así de sencillo. El pasado no hay que olvidarlo, hay que aprender de él y dejarlo donde está. Si uno no para de revivirlo no vive el presente y no avanza hacia ningún futuro. Muchas gracias por leerme y comentar.

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