No-novias

-¿Qué tal con tu novia?

-Tío, no es mi novia.

-¿No es tu novia?, Pero si lleváis casi dos años juntos.

-Sí, pero no es mi novia.

-Pero si os habéis ido de viaje a un montón de sitios.

No es mi novia.

-Ya conoce a tus padres.

No es mi novia.

-El otro día os oí hablar de la posibilidad de iros a vivir juntos.

-Ya, pero no es mi novia.

-¡He visto tangas suyos en el cajón de tus calzones!

-¿Tú qué haces mirando mis cajones?

-No me cambies de tema, aquí lo que importa es que tienes novia y te niegas a admitirlo.

-Que no, que no es mi novia

-¿Y ella lo sabe?

-¿Eh?

Existen muchos tipos de relaciones hoy en día porque lo aburrido es tener una relación normal y sana con alguien a quien consideras tu pareja. Aún siguen existiendo, pero cada vez escasean más.

A la gente lo que le mola es complicarse la vida así que se van inventando nuevos tipos de relaciones. Una de ella es la de No-Novia o No-Novio. Dentro de esta categoría hay matices, pero hay una que me llama mucho la atención porque son parejas que hacen cosas de parejas, tienen vida en pareja, se atienen a normas monógamas como las parejas y en definitiva viven como una pareja clásica pero se niegan a nombrarlo como tal.

Estoy de acuerdo en que tampoco hay etiquetar todo en esta vida, pero tampoco pasa nada por llamar las cosas por su nombre. También os digo que si a mi colega y a su no-novia es algo que les funciona de verdad no deberían cambiarlo, pero eso de que les “funcione” es muy relativo porque tras esta negación a nombrar lo evidente yo lo que veo es miedo.

Miedo porque la palabra novio o novia no es solo una palabra de cinco letras. Esta etiqueta lleva implícita mucho peso. Se relaciona con unos compromisos y unas obligaciones que en la vida tan moderna que tenemos parece que ahora nada quiere.

Esta palabra ya casi es sinónimo de casarte y de “para toda la vida” y claro, resulta que cada vez vamos viendo que el amor se puede acabar y que las relaciones se finalizan y no queremos pasar por eso.

No sé de dónde viene la creencia, pero si de verdad la gente cree que si se termina una relación con un no-vio va a doler menos ¡VA DE CULO!

Duele lo mismo o más. Por un lado te has dejado llevar más por lo sentimientos que iban surgiendo porque no tenías presión y por otro lado como no había nada claro, porque por supuesto nunca se ha hablado sobre en qué momento de la relación se está, la separación tampoco es nada clara y puede pasar un tiempo hasta que los dos sepan que la relación se ha terminado.

De hecho, en muchos casos, no se sabe realmente cuando es el final porque ha pasado lo siguiente:

“No somos novios, nunca hemos hablado de ello, estábamos bien como estábamos pero ya no me llama, ¿lo hemos dejado de verdad o nos estamos tomando un tiempo?”

Y no solo por esto creo que habría que hablar las cosas. En la relación hay dos personas y dos mentes. Para cada uno este tipo de relación puede que no signifique lo mismo.

Una parte puede creer que por la manera en la que se van desarrollando los acontecimientos la relación se está formalizando, pero nunca dice nada ni pregunta, no vaya a ser que se acabe todo o porque da por hecho que la otra parte piensa lo mismo por los actos que ve. Pero no siempre es así. No sería la primera vez que alguien hace algo porque cree que debe hacerlo, no porque quiera hacerlo.

Me resulta muy curioso, no paramos de decir que buscamos alguien en quien confiar, alguien que esté ahí con quien hablar y que nos vea tal y como somos por dentro y por fuera. Pero muchas veces es con quien menos hablamos sobre lo que pasa por nuestra cabeza.

Nos da miedo hablar de nuestras inseguridades y opiniones sobre como vemos el estado de la relación. Lo comentamos con todo el mundo, nuestros amigos, familiares, e incluso algún compañero de trabajo. Lo hablamos con toda la gente excepto con la persona directa a la que le incumbe lo que está pasando por nuestra mente.

La verdad, entre parejas he visto más veces la desconfianza y el miedo a decir lo uno piensa y siente por miedo a que la otra persona no piense igual y la relación se acabe. Preferimos optar por no sacar el tema y tirar hacia adelante con los ojos cerrados. Pero entonces, ¿de qué va todo esto?

Por supuesto creo firmemente en que cada uno tiene que tener su espacio y no hay que contar cada pensamiento que se te pasa por la cabeza. Eso solo marea. Me estoy refiriendo a los asuntos que conciernen a los dos y que los tratamos con todo el mundo excepto con nuestra pareja.

Como por ejemplo en qué punto está la relación. El concepto de lo que es una pareja es totalmente subjetivo. Para unos puede ser cuando llevas “X” tiempo con alguien, para otros cuando les presentas a tus amigos, hay quien piensa que es cuando se dice “te quiero” por primera vez y muchos más que ahora mismo no me vienen a la mente.

Se da por hecho que la otra parte piensa igual que uno mismo y eso puede ser que sí, o no.

Pero por si acaso no se pregunta. Y yo creo que no se pregunta por miedo a que la relación se acabe. Por lo tanto preferimos callar y no decir nada a ver si la respuesta llega sola. Al elegir esta opción conseguimos una solución rápida y sencilla a corto plazo, pero a largo plazo se acaba viviendo en una mentira simplemente por miedo a que la otra persona no se sienta en el mismo punto que nosotros y lo sepamos.

Esto de la ambigüedad al comienzo de una relación me parece muy bien e incluso sano. Pienso que sí nada más empezar con alguien ya alucinas con que va a ser para toda la vida pues puedes hostiarte muchas veces. Tampoco tiene mucho sentido creer que alguien a quien acabas de conocer va estar sí o sí en tu vida para siempre.

Hay que ir viendo cómo van evolucionando y surgiendo las cosas, pero hay un momento en el que creo que hay que hablar y ver si los dos están andando por el mismo camino y a la misma velocidad.

¿Cuándo es este momento? No creo que haya un tiempo establecido, pero si una sensación: es la sensación de que quieres preguntar pero no te atreves por si la respuesta no es la que esperas.

El diálogo en la pareja es muy importante y es algo a lo que no se debería tenerle miedo. Precisamente por estar tan presente en nuestra vida es con quien habría que estar más seguro hacía donde vamos.

Por cierto, mi colega se atrevió a preguntar y resulta que ella también pensaba que no eran novios, solo un par de amigos que se llevan muy bien. Bueno, si ellos son felices así… Como he dicho si les funciona que sigan.

Lo que yo me pregunto es si algún día tienen un hijo y este les llame papá y mamá si ellos responderán:

– No, no eres nuestro hijo, solo un amigo que vive con nosotros.

This Post Has 11 Comments

  1. willy

    Me parece una definición muy graciosa xa una relación cnd llevas un mes de relación, pero hay gente q usa ese termino autoengañándose. Además q a partir de ciertas edades es un poco ridículo. La última frase es un gran ejemplo jaja

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Sí, al principio, cuando estás conociendo a alguien, queda gracioso y te relaja para dejarte llevar y seguir conociendo a alguien. Porque tampoco hay que irse al otro extremo en que nada más liarte con alguien pensar que es tu pareja estable y va a ser para siempre. Eso puede que ocurra o no. Hay que dejar que las cosas vayan surgiendo, pero llega un momento en el que hay que hablar para ver en qué punto está cada uno 🙂

  2. lavidarealnotienebandasonora

    Sí, dejamos que el miedo se apodere de nosotros y lo usamos como excusa para no preguntar, ni intentar nada. Mucha gente prefiere no decir nada, por si la respuesta no es la que esperaba. Cuando lo mejor es hablarlo y ver que quiere cada uno 🙂 Me alegro que tu te animes a hablar de los temas que te preocupan¡ Saludos¡

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