Llena por favor

Cuando somos pequeños hay muchas cosas que no nos cuentan para no desilusionarnos. Como lo de que los reyes son los padres.

Pero a medida que vamos creciendo lo vamos descubriendo y como muchas cosas, cuando somos pequeños, nos enteramos en el cole.

Yo me quedé flipado cuando mi compañera Nerea me desveló dos secretos, una fue que los reyes magos no existen, que eran mis padres los que ponían los regalos. Eso hundió mi corta vida, pero pude reponerme. A fin de cuentas fueran los reyes magos o mis padres iba a tener regalos todos los años. Lo que me dejó destrozado fue cuando me contó la verdad sobre “la meta de nuestra vida”.

Supongo que ya lo sabe todo el mundo, pero por si acaso lo cuento que siempre hay algún despistado.

Imaginaos la sorpresa que tuve cuando me contaron que ¡no nacemos completos! Y no solo eso, sino que en algún lugar del mundo, mira que es grande, hay alguien que está destinado a mí y que me va a completar y yo a ella. Pero no solo eso, tengo que encontrarla para sentirme feliz y contento en mi vida.

No sé, yo en ese momento me miré y me ví bastante completito. Pero era un niño pequeño y yo que iba a saber sobre la vida. Si a mí, a esa edad, me dicen que hay alguien por ahí que me va a completar yo voy y me lo creo. No voy a empezar mi vida siendo el rarito de la clase. Así que en cuanto me lo dijeron empecé a notar por ahí dentro una sensación de vacío.

Como no me gustaba lo que sentía empecé de inmediato mi búsqueda para encontrar a “esa” persona. La primera vez fue en el cole jugando al escondite. Pero nada, se me daba muy mal, en los 30 minutos de recreo no encontraba nunca a nadie. Del patio del cole me fui expandiendo a mi barrio y de ahí a la zona de salir de fiesta los fines de semana. Luego ya cuando me fui haciendo mayor y empecé a viajar continué mi búsqueda por otros países. Pero nada oye, que no encontraba a nadie que me completara.

Mis amigos y amigas dicen que nunca hay que rendirse porque “es la meta de nuestra vida”. Es el motivo por el que nacemos y venimos a este mundo. Yo pensaba que nacíamos porque nuestros padres habían hecho ciertas cosas y querían formar una familia, pero no, nuestro objetivo de nacer es encontrar a esa persona que nos complete.

También nuestros padres podrían haberse puesto de acuerdo con los padres de esa persona para que viviéramos más cerca y no me pasara toda la vida buscándola.

-¿Y hasta que la encuentre qué pasa?

Pues hasta que llegue hay que joderse y sufrir por estar solo y medio vacio. Es así de sencillo.

Está totalmente prohibido pensar que te sientes feliz por estar soltero. No hay que dudarlo ni un momento, la única felicidad verdadera es la de estar en pareja. Todo lo demás, placebos que quieren creer la gente que no folla y está sola. ¡Ah! y si por lo que sea crees sentirte feliz estando soltero ¡arrepiéntete! y sobretodo ni se te ocurra decirlo por ahí, serás tachado de asexual o mentiroso.

Llevo oyendo toda mi vida argumentos de este tipo, así que si la “gente” no para de decirlo es que llevan razón ¿no?

Pero visto así tampoco parece tan complicado encontrar a “esa” persona. Con ponerme a buscar y rebuscar por todos los rincones sería cuestión de tiempo que la encontrara.

Pero nada es tan fácil y mucho menos en la búsqueda del amor verdadero, sin unas gotas de drama todo esto sería muy soso.

Existen reglas, que son como las del parchís, nadie las ha visto escritas pero todo el mundo sabe cuáles son. Estas reglas dicen que existe una fecha límite. Hay que encontrar a “esa” persona antes de cumplir 30 años.

Debe ser que a partir de los 30 alguno de los dos se autodestruye o algo así. Miro el calendario ¡me cago en la ostia, a mi me quedan dos meses para encontrar el amor de mi vida o condenarme al infierno de los solteros para el resto de mi vida! Eso si que es presión y lo demás tontería.

Todo esto de encontrar a la pareja y el tiempo límite no lo digo yo solo, que lo dice todo el mundo, mi abuela, mi madre, mi padre, mis amigos, mis amigas e incluso la tele y ya sabemos que si lo dice la tele y una serie americana ¡Va a misa¡

¡Se me acaba el tiempo! Así que por favor, “esa” persona que me va dar toda la felicidad del mundo y va a hacer que deje de sentirme vacío por dentro ¿podría hacer el favor de levantar la mano que no se donde cojones ha estado todo este tiempo?

Lo siento, no he conseguido encontrarte y ahora mismo no es que me sobre el tiempo, puede que incluso no nos sobre a ninguno de los dos.

Sé que voy un poco deprisa y parece un ultimátum, pero es que la situación lo requiere. Quizá durante mi veintena me paraba más a conocer a la gente para ver si era “esa”. Pero ahora nada de conocer ni ostias, que se me pasa el arroz.

La próxima que levante la mano va a ser sí o sí la mujer que me complete. Y si no lo es, dejaré de buscar igualmente y me conformaré con quien se me ponga por delante, que ahora mismo no tengo edad para ponerme sibarita.

-Hay que joderse, casi con 30 y encima exigente- Me dice mi amigo Mario.

Cuánta razón tiene, lo importante es no estar solo, da igual con quien cojones sea, pero hay que estar con alguien.

Ya veo una mano por allí al fondo. Que descanso y emoción a la vez. Voy a conocer a “esa” persona que llevo toda mi vida esperando. “Esa” persona que ha nacido exclusivamente para que juntos seamos felices porque separados somos incompletos y desgraciados.

Pero uffff, la verdad es que me di cuenta hace no mucho tiempo, pero más vale tarde que nunca, que lo de ser personas incompletas es como lo de que los reyes magos existen y que el ratoncito Pérez nos coge los dientes caídos. Es decir, un cuento popular que se ha ido transmitiendo de generación en generación sin ningún fundamento real.

Así que “esa” que supuestamente va a completarme mejor que vuelva a bajar la mano que no tengo ganas de encontrármela, yo ya estoy lleno. Prefiero conocer a alguien tranquilamente que se sienta feliz consigo misma en lugar de sentirse coja y vacía por dentro.

Prefiero alguien que se haya dado cuenta de que somos seres humanos completos y nacemos muy enteritos y que al estar en pareja lo que hacemos es aportar, no completar.

Así que si alguna le apetece levantar la mano que sea alguien que se sienta llena, por favor.

This Post Has 11 Comments

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  3. Veronica Gutierrez

    Me ha encantado tu post
    Tras 28 años creyendo a pies juntillas todos los cuentos Disney y tras casi 9 años de relación donde gran parte del tiempo se ha mantenido la farsa popular, puedo decirte que no puedo estar más de acuerdo contigo. No te olvides de la frase, las mujeres tenemos un reloj biológico tick tack corre o no transmites tus genes.

    Me siento más llena ahora que cuando tenía pareja. Y percibo amor, las relaciones y el concepto de familia de una forma totalmente diferente a la marea de ovejas complementadas.

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Muchas gracias Vero por tu comentario y que hayas comprobado que la felicidad no solo está en una relación de pareja. Hay todo un mundo lleno de sensaciones 🙂

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