La cara B de la relación

—¿De verdad que no te importa? —Dijo él.

—No. En serio, vamos. —Dijo ella.

Esta situación quedó registrada como algo positivo y resuelto en el libro de la contabilidad oficial de la relación de Nadia y Sergio.

Unos días después, Nadia estaba tomándose algo con nosotros y nos contó algo diferente.

—Estoy harta de hacer tantas cosas por él y que él no haga nada o casi nada por mí.

Ella registró en su contabilidad B que esa situación era algo negativa y que no estaba resuelta y la colocó en el DEBE.

Por un lado tenían la contabilidad oficial que era donde ellos, como pareja, se decían el uno al otro como veían la relación y valoraban las diferentes situaciones por las que iban pasando. Su cuenta oficial representaba unos resultados equilibrados y positivos que indicaban que todo marchaba bien. Pero en la contabilidad B de Nadia, esa que nunca sale a la luz pero que muestra la realidad sobre el balance de la pareja, los resultados eran muy diferentes.

Consideraba que Sergio le debía algo porque ella hacía cosas que no quería por amor. Pensaba que en las relaciones, a veces, ella tenía que ceder y otras tenía que hacerlo él de igual manera.

—Vale, yo le dije que todo estaba perfecto, pero era evidente que no era verdad y que acabé diciendo que sí por él. Pero parece que no se da cuenta de nada.

Ella consideraba que hacía más esfuerzos y más “sacrificios” —le encanta dramatizar— que Sergio. Nos contó que él nunca hacía nada que no quisiera y que ella estaba más implicada que él en su relación.

Esto por supuesto nunca se lo decía a Sergio. Alguna vez si él le pedía hacer algo y ella no quería tenían una discusión. Pero por no seguir discutiendo y que Sergio se callara decía que sí, que no pasaba nada y en la cuenta oficial lo registraban como que todo estaba correcto.

Pero en realidad Nadia lo grababa a fuego dentro del DEBE en su cuaderno de contabilidad B.

Lo curioso es que ella quería blanquear su cuenta y que se pareciera más a la oficial donde se supone que todo era ideal y equilibrado. Para que esto sucediera necesitaba que Sergio hiciera algo por ella, pero tenía que ser algo que él no quisiera hacer, si era algo que hacía por gusto no valía. Solo de este modo blanqueaba poco a poco su cuenta.

Esta contabilidad sumergida explotó en tiempos de crisis. Ambos vivían un momento delicado en el que no se soportaban y las discusiones eran diarias por los temas más absurdos.

En mitad del acaloramiento, de una de sus discusiones, Nadia sacó a relucir su libro B de contabilidad para cerrarle la boca a Sergio de un solo golpe y ganar.

Pareció que estaba preparado y contraatacó sacando su propio libro B de contabilidad que era más o menos igual de gordo que el de Nadia. Éste también tenía cifras muy altas en el DEBE y muy pocas en el lado que saldaban las deudas.

No quedaba muy claro quién debía a quién. Ambos tenían una contabilidad muy diferente a la que se habían estado contando el uno al otro. Su cuenta oficial era falsa y no reflejaba en absoluto la realidad de lo que había entre ellos. Sus cuentas B tenían registros de una gran cantidad de rencores y frustraciones que esperaban que algún día fueran recompensadas por su pareja porque era lo que tenían que hacer y se lo debían.

A lo largo de su relación ninguno quiso contar lo que sentía en realidad. Aguantaron hasta que la burbuja, que iba creciendo cada día más en su interior, explotó destrozando todo lo que habían construido durante ese tiempo.

Nadia se sintió sorprendida. Sergió empezó a decir cosas que había hecho por ella a disgusto pero que habían sido registrados en la contabilidad oficial como lo contrario.

—¿Por qué no lo dijiste? ¿Cómo querías que lo supiera? Me dijiste que no te importaba. —Dijo ella.

—Lo mismo te digo, ¿A qué viene todo esto? Eso fue hace mucho tiempo y se supone que todo estaba bien. —Dijo él.

Cierto que en la contabilidad oficial había registrado algunas situaciones que dejaban claro que lo hacían por su pareja. Pero esos mismos hechos reflejaban valores muchos más altos en sus respectivas cuentas B.

Exigían una satisfacción y ninguno iba a dársela al otro. Estuvieron meses así, sacando a relucir todos sus rencores, pero a pesar de que discutían más no querían dejarlo porque decían que se querían.

Pensaban que una pareja se basaba en el sacrificio y que el amor se demuestra haciendo algo que no quieres.

Creían que el amor podía con todo y eran capaces de renunciar a hacer cosas que querían o al contrario hacer cosas que no querían para estar en “armonía” —aunque fuera una falsa armonía— con su pareja. Lo cual ya se ha visto que no es suficiente, el amor es solo un sentimiento y los que pueden o no pueden con las cosas son las personas que componen la relación.

Decir que no te importa cuando sí te importa, no beneficia a la relación sino que la va destruyendo poco a poco.

Nadia y Sergio pudieron llegar a vivir en sus ruinas durante años. Pero por suerte para ellos acabaron rompiendo. Nadia me dijo que había aprendido la lección y que la próxima vez iría de frente.

Me la encontré un día con su nuevo chico y desde fuera parecían que estaban bien. Aunque al despedirme me pareció ver que cada uno tenía un cuaderno nuevo bajo el brazo. Espero que esta vez no le explote muy tarde.

This Post Has 16 Comments

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Jajajaja te lo agradezco. Para mí La vida real no tiene la banda sonora que nos muestran en las pelis. En la vida real están las palabras, los susurros, los sonidos naturales de lo que nos rodea y que forman la banda sonora de la viday . Muchas gracias por tu comentario 🙂

  1. Magdalena Plaza

    Muy didáctico y muy real. Como tengo incontinencia verbal, no tengo ese problema, pocas cosas se me quedan guardadas. Es más sano emocionalmente. Por contra, decir las cosas tal cuál las sientes te crea otro tipo de problemas. Es tan complicado el equilibrio! Aunque con el tiempo se va consiguiendo.

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Claro, al final siempre es mejor un equilibrio Emoticono smile que aunque cueste creo que es mejor intentarlo y conseguirlo de vez en cuando que no.

  2. Poli Impelli

    Hermosa manera de contar una realidad 🙂
    Yo también sufro de “incontinencia verbal”, como dice aquí Magdalena, pero no naturalmente, sino que tuve que aprender, y darme cuenta que el debe y el haber en el amor no cuentan. El amor es uno, somos nosotros quienes le damos forma al mejor sentimiento que existe hacia todo lo que nos rodea.
    Abrazo infinito, como siempre…

  3. Olaya Psicologia

    Aplaudo el post. No puedo estar más de acuerdo. No sé dónde hemos aprendido que hacer buena cara, asentir y tragar con todo (nos guste o no) es positivo. Siempre tiendo a decir que la comunicación es fundamental para una buena relación de pareja, pero por favor, la comunicación sincera y fluida. No hagamos reventar la “cafetera”. Gracias por el post, una historia muy acertada. Un saludo.

  4. lavidarealnotienebandasonora

    Pues sí Olaya yo tampoco sé donde nos han enseñado que en una pareja hay que estar de acuerdo en todo y que lo que funciona es poner buena cara cuando por detrás se está hinchando una burbuja. Como dices la comunicación es fundamental en una pareja, es curioso como al final se habla todo lo que hay entre la pareja con todo el mundo menos con la propia pareja. Gracias por leerme y comentar 🙂 Saludos¡

  5. Karigp

    Me encanta tu forma de explicar cada una de las temáticas de cada post… Creo que a todos nos falta cultivar un poco de eso que llaman “inteligencia emocional”… El pensar, primero, con objetividad, para luego producir una emoción no tan visceral y que esté acorde con la realidad… Algunas veces la comunicación trae consigo un poco de negociación, en donde los cambios deben venderse como algo positivo para ambos en la relación, y no como un beneficio personal… Y es aquí donde el ego hace de las suyas si no nos damos cuenta…

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Totalmente de acuerdo contigo Karigp. Sí, la inteligencia emocional nos ayuda a ver las cosas con distancia y no tomarnos las cosas de manera tan personal. La comunicación es algo fundamental en cualquier relación para que esta siga creciendo y avanzando juntos. Tienes razón, hay demasiada creencia de que un cambio es algo malo cuando muchas veces cambiar y hacer algo es lo que se necesita para que las cosas vayan mejor 🙂 Gracias por pasarte por aquí a leerme y comentar.

  6. vicente

    ¿Qué tiene que ver la realidad con la vida real? ¡si el otro no quiere oír, de nada sirve chillar!
    también están los que no oyen,
    los que no quieren oír,
    los que siempre tienen la razón,
    y los que pasan de largo,
    y los que no quieren pasar,
    y los que dicen que no pasaran,
    y los que dicen que ya han pasado…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog sobre relaciones de pareja.