Hoy no la dejo, mañana sí. 2º Parte

La primera parte aquí: Hoy no la dejo, mañana sí. 1º Parte

Tu juicio interior ha comenzado. A un lado está tu yo acusador que te acusa de no hacer lo que quieres, es decir, dejar la relación. Y por otro lado está tu yo defensor, que no se atreve a cortar y se inventa argumentos para continuar con tu pareja.

Estos motivos del yo defensor están divididos en tres tipos:

1. ARGUMENTOS QUE SOLO TIENEN QUE VER CONTIGO

Dejarlo significaría estar solo por un tiempo y ese miedo vence al deseo de dejar de estar con alguien por quien no sientes nada de amor. Ya sabemos que la felicidad verdadera solo se alcanza estando en pareja y es mucho mejor estar con alguien a quien no quieres que estar solo. Nadie está solo porque quiere, sino porque no ha encontrado a alguien que le quiera. Por lo tanto, si cortas te condenas a vivir un tiempo en la infelicidad, porque es imposible conseguir algo de alegría estando soltero.

Podría ser que tu yo acusador dijera:

– Hay momentos en los que has estado soltero y estabas bien.

Como respuesta, tu yo defensor, que intentará continuar con la relación, puede argumentar con lo siguiente:

Como voy a encontrar otra persona a mi edad.- Da igual que tengas 15 años que 60 este pensamiento no cambia.

Llevo mucho tiempo como para ahora cambiar de vida, no siento lo mismo de antes, pero no me imagino la vida sin ella. – Igualmente válida para todas las edades.

¿Qué voy a hacer ahora los domingos? siempre hacemos algún plan ese día – Está totalmente demostrado científicamente que los domingos son días que solo sirven para estar en pareja. Por lo tanto, cualquier domingo que pases sin pareja no tienes derecho a hacer nada más que amargarte y sufrir.

Tu yo acusador podría también decirte.

No eres feliz estando a su lado. Es cierto que tampoco la odias, simplemente no eres feliz con la relación.

Para esta acusación, tu yo defensor podría decir:

Ninguna pareja es feliz, esta es la que me ha tocado. Todos sabemos que el amor es una enfermedad y que cuando te has contagiado estas perdido y tu voluntad deja de ser tuya.

Fue de quien me enamoré. Puede que el amor no dure para siempre, pero la tengo cariño y respeto.

Más vale lo bueno conocido que lo malo por conocer, no es alguien perfecto, pero tampoco creo que vaya a conocer a alguien mejor. Como siempre el gran refranero español te salva de cualquier situación y te da un argumento aplastante y de paso un golpe a tu autoestima.

2. ARGUMENTOS QUE INCUMBEN A TU PAREJA

Resulta que gracias a esta situación tan incómoda podrías descubrir que eres alguien con una gran empatía y que a pesar de no querer más a tu pareja no le deseas ningún mal. Así que te pones en su lugar y piensas en cómo le afectaría la ruptura.

No lo hago por mí, lo hago por ella. Me quiere demasiado y no podría vivir sin mí.- Cuando te digas esto, imagínate estar encima de la mesa del juicio y siente que estás haciendo la gran escena dramática de tu vida. Este alegato es muy potente porque no hay nada mejor que hacer sacrificios por amor. Cuando mayor es el sacrificio más verdadero es ese amor, que a nadie se le ocurra ponerlo en duda.

No quiero hacerla daño. Una cosa es que ya no esté enamorado y otra que quiera hacerle daño.- Y claro, ser el responsable de hacerle daño a esa persona te puede y sigues aguantando. Tú vas a seguir sufriendo, pero no importa porque en una relación solo importa el bienestar de tu pareja sin importar el tuyo propio.

Estos argumentos además te valen para conseguir plaza en el cielo por mártir.

3. ARGUMENTOS QUE AFECTAN AL RESTO

Dejas de poner excusas que solo os conciernen a ti y a tu pareja para empezar a meter a le gente de alrededor. Si llegaras a hacerlo, antes o después, la gente cercana a vosotros se enteraría de que has cortado la relación. Se mezcla que todo el mundo quiere enterarse y que de alguna manera los implicados quieren hacer partícipes de su situación a los demás.  Por lo que tu nivel de empatía va más allá y te imaginas cuales serían las reacciones de vuestros conocidos. Estos van a verte a tu juicio interior para crear la figura del jurado popular.

Como ya se sabe, lo más importante para tomar las decisiones sobre nuestros actos es tener en cuenta lo que podrían pensar los demás sobre nosotros y como nos juzgarían al conocer lo que hemos hecho. Y el que no lo crea es un egoísta que solo piensa en su bienestar y le da igual cómo pueda afectar al resto las decisiones que toma sobre su propia vida.

Y aquí es cuando te acojonas del todo porque sabes que este jurado tiene claro su veredicto en cuanto sepan el crimen.

La persona que ha dejado a la pareja es un cerdo cabrón o una hija de la gran puta, el nombre artístico varía según el sexo, claro.

Y esto es muy chungo, porque no lo vamos a negar, nadie quiere vivir una situación donde se la considera el malo o la mala de la historia. Pero esto es así, lo más habitual ,cuando alguien corta, es que quien ha roto es una mala persona y la otra una pobre víctima. Aunque ahora que lo pienso, más que jurado popular, se parece más a una Inquisición

En esta Inquisición nadie va a intentar ver que quizá la persona que lo ha dejado no estaba siendo feliz con la relación y que, a pesar del dolor que ha causado, es lo mejor para los dos porque juntos no iban a ningún lado y de esta manera cada uno puede rehacer su vida.

Claro y de paso le ponemos una medalla al valor y una estatua. Vamos no me jodas. Lo que ha hecho es porque es mala persona y punto. Solo las malas personas dejan a sus parejas. Dicta el jurado popular/inquisitivo.

Nadie intenta entender a la persona que deja. Todos se ponen del lado de la “víctima”. En estos tiempos no está bien visto dejar a alguien, y lo sabes.

Tu yo acusador, que es quien quiere que tomes la decisión que realmente sientes, intentará convencer al jurado para que te absuelva. Como no le sueles escuchar mucho hablará con muy poca fuerza. Pero aunque sea en voz baja le dirá al jurado popular:

Ya no siente lo mismo, el amor se ha terminado.

Pero el jurado, que es de todo menos imparcial, te dará su opinión. Palabras que te servirán como argumentos de peso para que sigas con tu pareja y para que, además, te sientas mal contigo mismo por haberlo pensado.

Has tirado la toalla muy pronto. Y no hay nada peor que los demás crean que eres un cobarde.

Has dejado de luchar. Se apoya con la anterior. Además, ya sabemos que el amor es sinónimo de lucha. Cuanto más esfuerzo, dolor y lucha hay en el amor, más puro y verdadero es. Nos han enseñado toda la vida que el amor es una lucha y que además puede con todo. Este alegato tiene mucho peso porque si te planteas dejar a alguien es una contradicción a las enseñanzas de toda la vida y eso es algo que no se puede hacer.

Seguro que nunca sintió nada. Sabes que no es verdad, hubo un tiempo en el que sí. Pero claro, te cuesta concebir que el amor se haya acabado. Así que si hubo un tiempo en el que fuiste feliz a su lado, te quieres seguir creyendo que esos sentimientos siguen por ahí ocultos y que solo es cuestión de tiempo que vuelvan a salir.

Tras todo el proceso del juicio tomarás la decisión correcta:

Cogerás los argumentos que mejor vayan con tu situación y continuarás con la relación.

Que bien, que alegría, que paz a partir de ahora que el juicio ha terminado.

¡Error!

Podría parecer que con el juicio todo habría acabado. Pero no, aunque los argumentos que te hacen seguir con la relación siempre ganan, nunca te terminan de convencer en el fondo. Porque todo esto lo has montado para no tomar la decisión que realmente te gustaría.

Pero no te atreves por todo lo que hemos visto anteriormente. Así que una nueva idea empieza a surgir por tu cabeza.

Ojalá fuera a mí a quien dejaran. Así yo sería la víctima y todo más fácil.

Continúa en: Hoy no la dejo, mañana sí 3º Parte

This Post Has 9 Comments

  1. Pingback: Hoy no la dejo, mañana sí. 1ºParte | La vida real no tiene banda sonora

  2. Poli Impelli

    Amo tu ironía y no paro de reír. Comparto nuevamente 🙂 (no sabes cuánto me ahorras toooodo lo que yo iba a escribir jaja. Si escribiéramos juntos, ya estaríamos en un juicio final… buu, qué horror!). ¡GRACIAS!

    1. lavidarealnotienebandasonora

      Jajajajaja lo más importante es que lo pases muy bien. Es reconfortante encontrar a alguien que piense así y más si también tenía intención de escribir algo del estilo 🙂

      Puedes poner los post por todos los sitios que tu quieras 😉

      Jajajajaja, sería una mezcla super explosiva, no íbamos a dejar títere con cabeza 😛

      1. Poli Impelli

        Ya lo decía mi abuela… “haberlo vivido para entenderlo en su justa medida” ;-).
        Ya… cuando vaya a Madrid te aviso y publicamos un best seller. Luego seremos juzgados y ahorcados en alguna plaza. Igualmente, aún muerta seguiré pensando lo mismo. jajajaja. Abrazo creativo y gracias!

  3. Pingback: Hoy no la dejo, mañana sí (Parte II) | Abrazo Infinito

  4. Pingback: Hoy no la dejo, mañana sí. 3º Parte | La vida real no tiene banda sonora

  5. Pingback: Hoy no la dejo, mañana sí. 3º Parte - la vida real no tiene banda sonora

  6. Pingback: Hoy no la dejo, mañana sí. 1ºParte - la vida real no tiene banda sonora

Responder a Poli Impelli Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Blog sobre relaciones de pareja.