Estar enamorados no es suficiente

Lo más difícil, entre dos enamorados, es ver que existe algún problema en la pareja. Aunque no tengan claro que puede ser, lo más complicado es darse cuenta de que hay algo que está fallando. Por suerte Yolanda lo estaba notando a tiempo, pero no tenía intención de hacer nada al respecto.

Ella se sentía últimamente muy alejada de Adrián. No recuerda cuando, seguramente tampoco haya un momento exacto, pero en algún momento se dio cuenta de que se estaban alejando. Se fijó en que ya no hacían las mismas cosas. No viajaban tanto ni iban a ver exposiciones de fotografía, una de las cosas que les había unido al principio, y el sexo era algo que estaba empezando a formar parte de sus recuerdos. También notaba que Adrián ya no se arreglaba mucho cuando quedaban y que ella tampoco tenía muchas ganas de hacerlo. La confianza da asco, dicen por ahí.

Ella tenía muy claro que seguía queriendo a Adrián. Había cosas de él que no le gustaban pero entendía que era normal. No tenía duda de que estaba enamorada y creía que con eso era suficiente. Decía que si se querían de verdad, ese “problema” que intuía, se arreglaría solo.

Sé de primera mano que Adrián también quiere a Yolanda. Llevan como unos tres años juntos y siguen enamorados, pero a pesar de eso se están alejando tanto el uno del otro que dentro de poco lo que era una pequeña fisura va a convertirse en un abismo.

Ni Yolanda ni Adrián iban a hacer algo porque creían que solo con quererse la relación se construía sola. Este es un error muy habitual. Por supuesto estar enamorado es la base principal, sino hubiera eso mejor dejarlo, pero aunque exista no es suficiente porque el amor  solo es un sentimiento y no puede hacer nada por sí solo. El amor de ellos dos ha sido siempre muy pasional, pero creen que ese fuego se mantiene solo de amor cuando en realidad hay que estar echando leña de vez en cuando para que éste siga vivo. Si no hacen algo pronto las llamas se apagaran y su relación se desvanecerá en el aire como el humo. Han olvidado que una pareja no es algo que les ha impuesto la vida, sino que hace tres años cada uno iba por su camino y decidieron unirse para andarlo juntos.

Creo que este pensamiento de que solo con quererse la relación se construye sola viene de la creencia de que cada uno de nosotros tiene un “alma gemela”, “alguien que me complete”, “mi otra mitad”, “la cerradura que encaja con mi llave” y cosas por el estilo. Si se creen estás cosas y sentimos que hemos encontrado a esa persona es lógico pensar  “ya está, ya la he encontrado, esto está hecho, ahora a ser felices para siempre”.

Pero, en realidad, como esa creencia es errónea y no existe nada de eso cuesta comprender que “la cosa esté fallando a pesar de quererse” y que aunque haya amor, el problema no se puede resolver por sí solo. Por supuesto hay gente que encaja mejor con unas personas que con otras, pero eso es solo el principio. Hasta la maquinaria más perfecta necesita un mantenimiento y reajustarse de vez en cuando. Una vez que la relación deja de ser la novedad y ésta continúa nos acomodamos y creemos que ya no hay nada más que hacer. Muchos piensan: Mientras haya amor, es suficiente. Pero no es cierto.

Yolanda y Adrián hace tiempo que normalizaron su relación y están en una especie de monotonía. Esto no hay que verlo como algo catastrófico, es muy normal y pasa siempre. Es una fase más dentro de la pareja y no hay que verla de otra manera. Esta etapa, en su justa medida, es algo sano porque ahora es cuando se empieza a amar de verdad. Como dije estar enamorado y amar no es lo mismo y llega un momento en el que nos estabilizamos y la pasión baja. Por eso cuando esto pase no hay que alarmarse ni verlo como un gran desastre, pero tampoco hay que creer que no hay nada más que hacer. Por mucho que dos personas se quieran si no hacen cosas pensando en el otro como algún plan especial, seguir queriendo parecer atractivo, seducir a su pareja… O dicho de otra manera, seguir echando de vez en cuando un poco más de combustible al fuego de la relación, ésta se va a ir apagando.

Resalto el “de vez en cuando” porque no se trata de intentar que cada día sea apasionante como si fuera el último, esa es otra creencia errónea que también comenté en estar enamorado y amar no es lo mismo. Pero también es una equivocación creer que una relación que se considera “estable” es algo sólido, como si fuera una especie de fin, (ya sabéis que para lo único que hemos nacido es para estar en pareja), e inalterable en el tiempo como ese mueble viejo que hay en el salón, nadie sabe nunca quién lo compró ni cuando llegó, pero ya estaba ahí cuando llegamos y seguirá siempre. Una relación es algo vivo y si quieres puedes quedarte con el mueble viejo y pensar que es tan bueno que nunca se va pudrir o renovar la decoración de vez en cuando.

A veces tratamos a nuestra pareja como esa camiseta vieja que no tiramos porque nos sigue gustando, pero ya solo nos la ponemos para estar en casa, pasear al perro, dormir… es decir, estamos todo el día con ella puesta pero no la usamos para ningún momento especial porque la vemos como una parte más de nuestra vida y que no hay motivo para cuidarla.

Esta fase es algo normal y, en cierto modo, es lo que buscan muchas parejas porque creen que así es como deben ser las relaciones estables cuando en realidad no se permiten avanzar. Por supuesto puede convertirse en un estilo más de vida pero no os confundáis, no es amor lo que mantiene esa relación, es la pereza y el miedo. A fin de cuentas la monotonía proporciona una sensación de estabilidad a gran cantidad de personas.

Yoli siente que se están distanciando y es  cierto que eso es lo que les está pasando porque desde que son “pareja estable” no creen que la relación sea algo que haya que cuidar, si no que se construye sola simplemente porque se quieren. Y esa forma de pensar no es verdad y es lo que va a acabar con su relación si no hacen algo pronto. Igual que buscamos momentos para cuidarnos a nosotros mismos, o para pasar con nuestra familia y amigos también hay que buscar esos momentos de exclusividad con nuestra pareja. Pero momentos especiales, porque Yoli y Adrián están mucho tiempo juntos pero ir a Ikea los domingos no es un plan de pareja, es algo que hay que hacer porque hay que cambiar algo en la casa.

Si quieren solucionar su problema y superar esta fase, consiguiendo que su relación sea más fuerte, tendrán que ser activos y hacer algo al respecto. Y lo mejor de todo es que tienen que hacerlo juntos, en pareja. Van a tener que sentarse y hablar entre ellos para saber que piensa cada uno sobre lo que está pasando y ver qué fue aquello que les unió, porque nadie les impuso que tuvieran una relación. No será cosa de un día, pero todo eso les ayudará a buscar y crear esos momentos suyos, y de nadie más, como pareja.

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